Consideraciones Generales

PRIMERA CONSTITUCIÓN UNIVERSAL

50 Millones de Firmas para un “Referéndum Aprobatorio Constitucional Global”

CONSIDERACIONES GENERALES

Las instituciones administran, el pueblo gobierna

Es tarea y responsabilidad única e ineludible de las instituciones, a todos los niveles, la organización y ordenamiento de la economía y la sociedad. Para cumplir este mandato, y no otro, han sido elegidos y seleccionados como representantes del pueblo.
En ningún caso, la organización de la sociedad y la economía, será relegada o confiada al libre albedrío de los ciudadanos en el llamado “libre mercado”, pues la ineficiencia, el desorden y el caos que esto ocasiona tiene desastrosas consecuencias sobre el tejido social humano y el equilibrio ecológico y medioambiental que nos envuelve.
Son las instituciones, a todos los niveles, por mandato directo del pueblo, personas elegidas y seleccionadas por sus capacidades y conocimientos las responsables y encargadas de cumplir y llevar a cabo éste cometido.
De igual manera, la “economía planificada” llevada a cabo por dictaduras socialistas o comunistas, han desvirtuado y desvirtúan el principio de la “Democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
Las consecuencias desastrosas de ambos sistemas están llevando la sociedad, la humanidad y el planeta tierra al borde del colapso. Por todo esto se hace evidente la necesidad imperiosa, ineludible e inaplazable de una transformación política, económica y social, que anteponga las necesidades de las personas, la sociedad y el respeto y los cuidados que merece el medio ambiente, por encima de cualquier otro interés. De esta necesidad y el camino para lograrlo nos habla esta “Primera Constitución Universal”.

Fin del partidismo

La elección de los poderes institucionales mediante convocatoria de Concurso – Oposiciones y por sorteo entre los ciudadanos inscritos en el censo electoral anula el partidismo y los partidos políticos. No habrá ideologías de derechas o de izquierdas. No habrá comunismo ni capitalismo. La demagogia, como método para influenciar al ciudadano y alcanzar el poder, el nepotismo, el partidismo, la corrupción, el clientelismo y por último, el nombramiento de los cargos públicos a dedo, quedarán erradicados para siempre.

Objetividad e imparcialidad

Los miembros de la Asamblea del Pueblo a todos los niveles, local, provincial, nacional, continental y mundial, se abstendrán de hacer política o profesar una religión. Son imparciales y aconfesionales de modo que sus decisiones no puedan verse afectadas por ningún tipo de partidismo, ideología o convicción religiosa.

Colaborar en lugar de competir

Si en lugar de competir en una economía salvaje y descontrolada, colaboráramos en la producción y mantenimiento de los bienes y servicios, obtendríamos un ahorro en tiempo, energía, recursos naturales y recursos humanos de un 80%.
Este ahorro nos permitirá dedicar más tiempo al cuidado de nuestras familias, nuestros hijos, el desarrollo personal y la posibilidad de vivir una vida plena, libre de temores y carencias.
En el derecho incondicional al trabajo y el derecho incondicional a una Renta Mínima, el ser humano tendrá cubiertas sus necesidades más elementales, por lo que se elevará por encima del sufrimiento inútil e innecesario.
Si a la repartición justa y equitativa del trabajo le sumamos los beneficios que nos aporta la creciente tecnología, automatización y adelantos científicos, descubriremos que una semana laboral de 20 h. es más que suficiente para cubrir la totalidad de las necesidades que incluyen el Patrimonio y la Renta Mínima, Media y Máxima.
Posiblemente el ahorro que obtengamos sea solo del 60%. En ambos casos este ahorro es fundamental para poder preservar el planeta y poder ofrecerle a nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos y las generaciones futuras un mundo en el que vivir y en el que impere la paz, el bienestar, la justicia, la equidad, la libertad, la igualdad y la fraternidad.
No más precariedad. No más sufrimiento estéril e innecesario. No más lágrimas.

50 MILLONES DE FIRMAS PARA UN
“REFERÉNDUM APROBATORIO CONSTITUCIONAL GLOBAL”

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